viernes, 30 de mayo de 2008

Almas negras

La oscuridad opaca no siempre se despeja,
Y a veces anida en los corazones humanos,
Quedándose estancada,
Como un lago de venenos,
Convertida en maligna nada.
Sus cuervos mastican,
Los pedazos de carne roja
Que antaño fueran palpitantes corazones.
Y después no queda nada.
Plumas negras,
Pedazos podridos,
Vacío y dolor.
Una marea de sentimientos negros,
Como el foso del Infierno,
Con humana forma,
Agrio,
Como masticar pinchos ensangrentados,
De alguna rosa tal vez,
Pero ahora marchita.
No hay cura para las almas negras.
Es un paso que no tiene vuelta atrás.
Sólo a veces miran hacia atrás,
Y sonríen,
Como lo hacían cuando aún eran niños,
Y en sus rostros todavía se advertía,
La alegría de vivir.
Luego vuelven a mirar hacia delante,
Y sólo ven la ruina de su interior.
Estos son los de alma negra,
Un templo,
Desde el que grita la desesperación,
En medio de las tinieblas inmóviles,
De una vida amputada.
La oscuridad opaca no siempre se despeja,
Y a veces anida en los corazones humanos.